Cama-Mama
Y no quiero escribir el cuento, no quiero tener que salir de casa en un rato, no quiero ir al taller, no quiero pensar, no quiero sentir, no quiero nada...
Pero quiero comer chizitos y 3d, quiero ir a correr, quiero dormir, quiero saber: te quiero ver, te quiero saber...
Voy a escribir un poquito del cuento, comiendo galletitas con paté; voy a ir al taller, y cuando salga voy a comprar chizitos y 3d para llevar; me quedo sin correr, y me falta mucho para dormir: compromisos sociales post taller demoran la vuelta al lecho.
Hay días que es así, la cama no es simplemente una cama, sino que se vuelve útero. Y uno no quiere, sino que necesita volver a flotar ahí, en ése huequito cálido que abraza y te mima y te cuida y nada malo te pasa porque estás acá, guardada, y sentís que sos chiquita de nuevo y no pasa nada, porque está mamá que todo lo puede y de todo te defiende... Hasta del fantasma malo que te está persiguiendo desde hace un tiempo.

<< Home